Y como evidentemente cualquier prueba que exista sobre dicho delito permanecerá oculta, me permito mostraros algunas imágenes humorísticas pero, indicativas de la crueldad que puede tener este "pecado".
No olvidemos NUNCA que:
Primero: las víctimas son menores.
Segundo: los ejecutores son doctos y abusan de su autoridad.
Tercero: estas crueles historias se conocen desde antiguo.
y cuarto: las condenas son mínimas y se amparan en el derecho eclesiástico.
PD: Evidentemente no hay que juzgar a toda la iglesia de estos desmanes, los hay que dedican su vida en apoyo del débil. Para ellos todo mi apoyo. Para los culpables y los que los amparan mi más enérgica condena.







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